Segun la tradicion en la Semana Santa, esta vedado el consumo de carnes rojas y de ave, Siendo la costumbre las preparaciones de pescado en todas sus formas. En toda la zona de oriente, desde Guayana, Monagas, Sucre y Anzoategui se consume el tradicional Cuajado de Cazon o Morrocoy, plato que viene desde el tiempo de La Colonia, consumido hasta los tiempos actuales, llevando en su preparacion, pescado salado o fresco dependiendo de la zona, al rey de los ingredientes , el aji dulce, encurtidos, alcaparras y aromatico vino, huevos a punto de nieve y capas de platano maduro, en su version mas tradicional Mapuey, tuberculo que al cocinar se pone de color morado, usandose en honor de la pasion de nuestro Senor Jesucristo, , la version mas actual es con papa, Acompanando el cuajado , arroz blanco y esponjoso y las castizas habas cocidas, para finalizar grandes cantidades de criollos dulces como la lechoza, el majarete de coco, ..... En la cuenca del Unare de donde eran mis Abuelos paternos se preparaba el cuajado de Morrocoy, q lleva la misma preparacion pero con el guiso de quelonio adornado con pasas. Era la costumbre preparar todas estas viandas en inmensos calderos el Miercoles Santo, ya que a partir de las seis de la tarde de ese sagrado dia, no se podian volver a encender los fogones hasta el sabado de Gloria , vispera del Domingo de resurreccion.
En la Isla de Margarita, en los anos setenta Don Ruben Santiago, dueno del Meson de Ruben , creo una version del Cuajado de Cazon, llamado Pastel de Chucho, preparacion q se hace con el chucho, familia de la raya, llevando en comun con el cuajado la presencia de platano maduro y huevos, adicionado de melado de papelon y gratinado con queso blanco, plato q se a convertido en insignia de los margaritenos.
Algunas personas confunden estas dos preparaciones, siendo la primera El Cuajado de Cazon ,la mas tradicional y antigua, sin desmerecer el exquisito Pastel de Chucho, de creacion mucho mas reciente.
Anguilas, Empiñonadas, Pastel de yema...
Las llamadas anguilas, también típicas de Toledo, no son más que mazapán modelado en forma de anguila, pero con relleno de fruta, batata, yema y cabello de ángel, y decoradas en la superficie con frutas confitadas y clara de huevo.Las anguilas se elaboran envolviendo el relleno de yema confitada con una lámina de masa de mazapán, aún crudo. El rollo obtenido, se modela manualmente para darle los rasgos de una anguila, nariz, boca, lengua etc. y se dora en el horno, a unos 150º.
Cuando se ha enfriado, se procede a la decoración final remarcando los rasgos trazados y realizando dibujos en la parte dorsal con clara de huevo y azúcar batido a punto de nieve. La decoración culmina con unas perlitas de caramelo y colocándole los ojos a la anguila.
Una vez confeccionada la decoración, se coloca en una bandeja y se deja enfriar. Si se quiere se acompaña de unas frutas escarchadas que le aportan colorido.
Aparte de estas variedades, también encontramos dentro del mazapán otras presentaciones como las empiñonadas, que recubren la pasta con piñones; las delicias (con yema confitada); pasteles yema (relleno de yema confitada) y pasteles gloria (con batata confitada).
Todas estas presentaciones se trabajan igual que nuestra primera receta, pero dándole distinto formato a la masa de mazapán y, por supuesto, dando su justo tiempo de horneado, dependiendo del tamaño de la pieza.



















